Probablemente, es la figura de la cuadrilla más desconocida por su falta de protagonismo público no por su importancia, ya que es la persona que da su confianza, su apoyo y su devoción incondicionalmente a su maestro. Siempre pase lo que pase, buscando la tranquilidad de su matador en todo momento y por encima de todo.
Podríamos decir, que es la otra media naranja de la figura. Se adelanta a los pensamientos y necesidades de su maestro.
Es la persona que vive no solo los momentos de incertidumbre, de inseguridad y de intimidad con el matador, sino es el que, con grandes conocimientos y complicidad habla con él dentro y fuera de la plaza con solo una mirada.
Su trabajo consiste en prever, organizar, controlar y solucionar cualquier imprevisto en cualquier momento y de cualquier tipo. + información |